La localización no es solo traducción informática, sino adaptación del producto al mercado local. Esto incluye diferentes soportes y técnicas.
Linguamar ha traducido y adaptado sitios web, manuales informáticos e interfaces de usuario, afinando el código y capturando pantallas en el idioma de destino para los usuarios, visitantes o clientes de una determinada región.
Esos proyectos han tenido como clientes finales empresas de la talla de
Netgear o
WorldReach, instituciones como el
Palacio de Justicia de París o
patronatos de turismo franceses, y museos como el
británico de Londres, quienes han confiado la traducción y adaptación completa de sus sitios web a Linguamar sin tener que hacer nada más que publicar el producto localizado.